En la construcción y en la plomería hay materiales que funcionan perfectamente por las cualidades con las que cuentan son ideales para resistir una amplia variedad de situaciones. Entre las materias primas más utilizados en ambos campos se encuentra el acero.

Quizá una de las características más relevantes e importantes del acero para la construcción es su resistencia y su dureza. En este sentido, usualmente esta materia es utilizada para crear varillas y mallas, que sirve de soporte en los inmuebles, ya que ayudan a crear los castillos.

A diferencia de otros metales que suelen corroerse con cierta facilidad ante su exposición a la lluvia o a espacios abiertos, el acero se caracteriza por tener una mayor resistencia a la corrosión, lo cual también es ideal para ser utilizado en las construcciones.


Debido a sus cualidades físicas, el acero es mucho más fácil de transformarse en distintas formas que otros metales. Esto permite utilizarlos para tuberías, varillas, rejas, mallas, entre muchos otros ejemplos.